Se trata de Control parental , una opción a la que se puede acceder abriendo las Preferencias del Sistema y, dentro de éstas, la opción Cuentas .
El primer paso es crear una cuenta nueva a nombre del chico, puesto que no se puede aplicar las reglas de control parental si la Mac sólo tiene un único usuario configurado. Una vez hecho eso, se selecciona precisamente la lengüeta Control parental .
Allí se ven las siguientes alternativas: Mail , Finder & Sistema , iChat , Safari y Dictionary . En la primera, pueden colocarse todas las direcciones de correo electrónico con las que el chico puede comunicarse y hasta es posible definir una dirección que autorice las salidas (la del padre, por ejemplo).
De manera similar, en iChat se eligen los contactos con los que el chico puede establecer un chat y en Safari se listan todas las páginas Web a las que le será permitido ingresar. Salvo que el chico tenga pocos contactos, estas opciones pueden resultar un poco incómodas, puesto que las direcciones deben cargarse una por una.
En Finder & Sistema , por su parte, ofrece dos posibilidades: Finder simple , que sólo habilita las aplicaciones seleccionadas, o Con limitaciones , que permite también que el chico pueda modificar el dock, administrar impresoras, grabar CD o DVD, o abrir las Preferencias .
En el cuadro inferior es donde se determina, independientemente de cuál de las dos vías haya sido la seleccionada, a qué aplicaciones podrá acceder el chico.
Por último, Diccionario, impide que el usuario vea ciertas palabras, como determinadas palabrotas , según reza, muy simpática, la información que brinda la Mac.
Con Control parental es posible lograr un poco más de tranquilidad sabiendo que los chicos de la casa usan la Mac en un entorno más protegido y sin la capacidad de destruir la información valiosa que se guarda en las aplicaciones de trabajo.
Por Walter Duer
Vía La Nación



